Lo que debe saber sobre el RPET para envasado de alimentos
En un contexto donde los profesionales de la restauración, la hostelería y la venta para llevar buscan soluciones prácticas y ecológicas, el RPET gana cada vez más protagonismo. Pero, ¿qué es exactamente? ¿Y por qué se ha convertido en una opción estratégica para los envases alimentarios? A continuación, te ofrecemos una explicación técnica pero fácil de entender sobre este material reciclado.
¿Qué es el PET? ¿De dónde proviene?
El PET significa "tereftalato de polietileno". Es un tipo de plástico muy utilizado para fabricar botellas transparentes, tapas para boles o vasitos de postre. Se forma combinando dos componentes químicos:
- Ácido tereftálico, una molécula sólida derivada del petróleo que aporta estructura al plástico,
- Glicol de etileno, un líquido a base de hidrocarburos que otorga flexibilidad al material.
Una vez combinados, estos dos elementos forman una cadena sólida y estable llamada polímero, que puede calentarse, moldearse y enfriarse para obtener un envase rígido y transparente.
Del PET al RPET: un proceso de reciclaje
El RPET ("Recycled PET") es simplemente PET que ya ha sido utilizado (por ejemplo, en forma de botella), luego recuperado, limpiado y transformado en un nuevo producto. Se tritura en pequeños copos o gránulos que luego se utilizan para fabricar nuevos vasos o bandejas.
Este reciclaje permite dar una segunda vida a un plástico existente, al tiempo que se reduce la necesidad de materias primas vírgenes (derivadas del petróleo).
Reciclaje mecánico vs reciclaje químico
Existen dos métodos principales para reciclar PET:
- Reciclaje mecánico: el plástico se limpia, se tritura y se funde para transformarlo en un nuevo producto. Es el método más simple y común.
- Reciclaje químico: el plástico se "descompone" en sus moléculas base (ácido + alcohol) para recrearlo como nuevo. Esto permite una mayor calidad, aunque es más complejo y costoso.
Propiedades químicas del RPET
El RPET conserva la mayoría de las propiedades útiles del PET original:
- Barrera al oxígeno y la humedad: impide que el aire o la humedad penetren en el envase, lo que ayuda a conservar los alimentos durante más tiempo.
- Hidrófobo: repele el agua y no se degrada en ambientes húmedos.
- Transparente: como el plástico convencional, permite ver el contenido, aunque el RPET puede tener un ligero tono gris.
- Rígido y ligero: no se dobla fácilmente, pero sigue siendo fácil de manejar en logística o para llevar.
Sin embargo, no resiste bien altas temperaturas: no se recomienda para microondas ni para platos muy calientes.
¿Se puede reciclar nuevamente el RPET?
Sí, el RPET se puede reciclar de nuevo, siempre que esté limpio y bien separado. Sin embargo, con cada ciclo de reciclado, las cadenas poliméricas pueden acortarse, afectando su rendimiento. Por eso, a veces se añade un poco de PET virgen a los nuevos productos para reforzarlos.
Es fundamental desechar el RPET en los contenedores adecuados y evitar que se contamine con alimentos grasos o líquidos, lo cual dificultaría su reciclaje.
¿Y el contacto con alimentos?
El RPET puede utilizarse para envases alimentarios siempre que cumpla con normativas estrictas. Existen RPET aprobados por las regulaciones europeas (UE) y por la FDA (EE.UU.).
Productos en RPET disponibles en Covr
En Covr, ofrecemos varios productos en RPET pensados para profesionales de la restauración y el take-away:
- Botellas transparentes de RPET para bebidas frías (jugos, smoothies, té helado...)
- Tapas compatibles con boles para un servicio seguro e higiénico
- Vasitos para postres fríos
Estos productos mantienen un aspecto profesional mientras reducen el impacto medioambiental gracias al uso de plástico reciclado.
RPET vs PET virgen: mismo aspecto, menor impacto
Visualmente, el RPET se parece mucho al PET virgen. La diferencia principal está en el impacto ecológico:
- No utiliza petróleo nuevo
- Requiere menos energía para su producción
- Emite menos CO₂
- Da una segunda vida a residuos ya existentes
Es una excelente opción para las empresas que quieren reducir su huella ambiental sin comprometer la presentación de sus productos.
Conclusión
El RPET es mucho más que un simple plástico reciclado. Es una solución inteligente que combina calidad, estética y sostenibilidad. Adecuado para usos en frío y adaptado a las exigencias de los profesionales del sector alimentario, se enmarca en una economía circular que Covr apoya cada día con sus productos.
¿Quieres saber más o probar nuestros productos en RPET? No dudes en contactarnos o visitar nuestro catálogo online.